¡A dominar la lluvia!

October 13, 2017

Caen cuatro gotas de agua y nos llenamos de temor, la ciudad colapsa y empezamos con la seguidilla de errores al conducir.

 

Está claro que no podemos manejar el clima, pero si podemos adaptar nuestro estilo de manejo al él. Lo más aconsejable es evitar lluvias intensas, reprogramar la salida o esperar en un lugar seguro hasta que disminuya; pero como sabemos que eso es imposible y que debemos seguir con nuestra rutina, veamos algunos consejos para dominar la lluvia. 

 


Conducir bajo la lluvia no es fácil. La calle pierde agarre, el agua se empoza en las cunetas y aceras y el "efecto spray" afecta la visibilidad. Empecemos por concentrarnos y prestar atención al resto de los conductores y peatones. Hay que mantener una distancia mayor a la habitual con respecto al auto que va adelante ya que al frenar o intentar alguna maniobra el tiempo de respuesta es mucho mayor. Ten en cuenta que a pesar de estar conscientes de lo que hacemos al manejar, no todos los conductores tienen la misma habilidad y pueden equivocarse al conducir ocasionando accidentes. En estos casos, hay que maniobrar para evitar un movimiento peligroso de otro conductor o no pasar por un charco. Es importante evitar los movimientos bruscos y no invadir los carriles laterales porque, con la calle mojada, es muy fácil perder el control. Tu mejor amiga en la lluvia es la suavidad.

 

Para frenar en el agua, hay una técnica muy simple: debes accionar el pedal suavemente y con leves pisadas para secar la humedad de las pastillas y no bloquear las llantas, con esto “emulamos” el efecto del ABS. Cuando enfrentamos una zona inundada o un charco grande debemos encender el limpiabrisas antes de entrar a él, poner el auto en un cambio donde tengamos las revoluciones altas y se aproveche el torque, reducir la velocidad, mantener la aceleración constante y la dirección recta. En ningún momento debemos frenar en el charco o acelerar de repente, esto genera un movimiento brusco que seguramente hará que el auto pierda adherencia y por supuesto esto garantizará un susto innecesario.

 

 

Hablar de conducir en la lluvia sin discutir el término de aquaplanning no es hablar de nada. El aquaplanning es un efecto que se produce cuando los neumáticos no pueden evacuar el agua que hay en la vía. Esto hace que el auto se deslice por una capa de agua muy fina entre los neumáticos y la carretera. Esto nos lleva al elemento técnico más importante en la lluvia: las llantas. De nada sirve tener gran habilidad para controlar el auto si tu apoyo con la vía está en mal estado. Las llantas, por tanto, deben tener los canales del dibujo con una profundidad visible para poder evacuar con efectividad el agua de la calle. La profundidad mínima que deberían tener es de 1,6mm, aunque, con fuertes lluvias, por debajo de 3mm se compromete la estabilidad. También es importante mantener la presión de inflado adecuada… ojo, la que recomienda el fabricante del auto y de la llanta… no la de tu amigo el llantero. Si la presión está por debajo, el dibujo de la banda de rodamiento se deformará más de lo necesario, reduciendo la efectividad a la hora de evacuar el agua, además de que los soportes laterales pierden consistencia en los apoyos al tomar una curva.

 

Para terminar, esté atento a las señales de la vía y las indicaciones de los demás conductores; recuerde prender las luces, no las estacionarias, estas se usan solo en el momento de detenerse totalmente o identificar algún peligro en la calle. 

 

 

nb.

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Featured Posts

Análisis: Automóviles Segmento C

March 26, 2019

1/8
Please reload

Recent Posts
Please reload

Archive
Please reload

Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2017 STAMINA MARKETING